La memoria y el archivo constituyen uno de los ejes centrales de nuestra práctica artística. Nos interesa comprender cómo los objetos, la arquitectura y los materiales conservan huellas del tiempo y hacen visibles los procesos de transformación del territorio. Más que construir un archivo documental, nuestra investigación entiende el territorio como un archivo material, donde superficies, pigmentos, desgastes, reparaciones y vestigios contienen información sobre las formas de habitar, las dinámicas sociales y las múltiples temporalidades que confluyen en un mismo lugar. A partir del recorrido, la observación y la recopilación de imágenes, objetos y materiales, desarrollamos proyectos que exploran la memoria como una condición inscrita tanto en los espacios como en la materia que los conforma.
La arquitectura cotidiana se convierte en un archivo visual que registra las transformaciones del paisaje urbano y las formas de habitar.
Los recorridos por la ciudad construyen un archivo de imágenes que documenta cambios, desplazamientos y formas de representación del territorio.
Los materiales, residuos y fragmentos urbanos revelan distintas capas de memoria y evidencian las transformaciones de la ciudad.
La atmósfera se registra como parte del paisaje, incorporando el agua lluvia como memoria material del territorio.
Las arquitecturas mínimas y los espacios apropiados permiten observar distintas formas de habitar y construir ciudad.